Controversia en Bogotá por horario de la ley seca para elecciones presidenciales

Se ha generado una disputa entre el Gobierno Nacional de Colombia y la Alcaldía de Bogotá sobre el horario de inicio de la ley seca para la segunda vuelta presidencial. Mientras el Ministro del Interior, Armando Benedetti, afirma que la medida debe regir desde el sábado a las 6 p.m. a nivel nacional, el alcalde Carlos Fernando Galán defiende la decisión de la capital de iniciarla el viernes a medianoche, argumentando autonomía local para mantener el orden público.
Controversia en Bogotá por horario de la ley seca para elecciones presidenciales

Controversia en Bogotá por horario de la ley seca para elecciones presidenciales La ley seca para la segunda vuelta presidencial se convirtió en el enésimo pulso de poder entre la Casa de Nariño y el Palacio Liévano. Más que alcohol, lo que se disputa es quién manda sobre el orden público en Bogotá.

Gobierno vs. Alcaldía: quién tiene la última palabra

Desde el Gobierno, el mensaje es de jerarquía y uniformidad. El Ministerio del Interior recalca que la restricción al licor es una medida nacional, con un horario claro: del sábado 20 a las 6:00 p. m. al lunes al mediodía. En rueda de prensa, Armando Benedetti fue tajante: “El decreto del Gobierno está por encima de cualquier norma de un alcalde” y, por tanto, “todos los bares… pueden estar abiertos el viernes y deben cerrar el sábado a las 6:00 p. m.”.

El planteamiento nacional es doble: garantizar seguridad electoral y, de paso, no asfixiar a la economía nocturna el viernes, una de las noches más fuertes del sector.

La Alcaldía de Bogotá, en cambio, juega la carta de la autonomía territorial. Carlos Fernando Galán decretó que la ley seca arranca en la capital a la medianoche del viernes y se extiende hasta el lunes, alegando que el mismo Decreto 612 permite a alcaldes y gobernadores ampliar la medida por razones de orden público.

Autonomía jurídica vs. disciplina institucional

El secretario de Gobierno, Gustavo Quintero, cita el parágrafo del artículo 13: ese apartado faculta a mandatarios locales a endurecer la restricción si así lo recomiendan los consejos de seguridad. De ahí la frase clave: “La Ley Seca decretada por Bogotá sigue plenamente vigente… la legalidad de los actos administrativos solo puede ser determinada por las autoridades judiciales”.

En otras palabras: mientras no haya juez que diga lo contrario, el Distrito no piensa ceder ante declaraciones del ministro.

Comerciantes en medio del fuego cruzado

La ironía es que el intento de Bogotá de ajustar horarios nació precisamente para aliviar el golpe económico: primero corrió la medida de las 6:00 p. m. del viernes a la medianoche, tras escuchar a bares y restaurantes. Gremios como Asobares y Fenalco respaldaron ese ajuste, recordando que la actividad nocturna genera más de 250.000 empleos en la ciudad y es clave en plena temporada de Mundial.

Al final, el Gobierno defiende un reloj único para todo el país; Bogotá se aferra a su propio cronómetro de seguridad. Los ciudadanos, bares y trabajadores tendrán que descifrar, entre tecnicismos y pulsos políticos, a qué hora exacta se apagan realmente las botellas.

https://nicaragua.layer3.press/stories/019edba3-2869-229d-7356-39ac8b126afb

Write a comment