Confirman muerte de otro recluso bajo custodia del Estado en Venezuela

El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) confirmó la muerte de Yonny José Bastidas Briceño en el Centro Penitenciario de Occidente I, en Táchira, elevando a 27 la cifra de reclusos fallecidos bajo custodia estatal desde abril. La ONG atribuyó la muerte a la falta de atención médica y a las precarias condiciones del centro penitenciario, que sufre un hacinamiento superior al 165%.
Confirman muerte de otro recluso bajo custodia del Estado en Venezuela

Confirman muerte de otro recluso bajo custodia del Estado en Venezuela La muerte de Yonny José Bastidas Briceño en una cárcel del Táchira reaviva una pregunta incómoda: ¿fallas puntuales del sistema o una política penitenciaria que mata por omisión?

OVP: un patrón letal, no un “caso aislado”

Para el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), lo de Bastidas no es un accidente, sino un eslabón más de una cadena mortal. La ONG contabiliza 27 presos fallecidos bajo custodia del Estado entre abril y junio de 2026. Bastidas murió en el Centro Penitenciario de Occidente I, en Santa Ana, Táchira, por peritonitis aguda y otras complicaciones de salud derivadas de la falta de atención médica integral, según el propio observatorio.

El cuadro es estructural: el penal “Cipriano Castro” alberga más de 1.400 reclusos, con un hacinamiento superior al 165 % y sin condiciones sanitarias adecuadas. El OVP recuerda que en su informe 2025 la falta de atención médica estuvo detrás del 95 % de las muertes de reclusos en el país, y acusa directamente: “El Estado sigue omitiendo su responsabilidad”.

Entre los números y la responsabilidad política

Los mismos datos que podrían usar voceros oficialistas para minimizar —“solo” 27 muertos en tres meses en un sistema históricamente violento— son leídos por las ONG como prueba de colapso y negligencia criminal. Medios como El Diario destacan que solo en junio se han registrado cuatro muertes de reclusos, incluyendo la de Bastidas y la de Fabiana Desiree Páez Fernández, primera mujer fallecida en el centro femenino La Crisálida desde su creación en 2018.

Runrun.es sintetiza el ángulo más duro: el Estado venezolano es presentado como “una máquina de fabricar muertos en las cárceles”, en un contexto donde los presos “dependen por completo de las autoridades para su alimentación, salud y vida digna”.

Mientras el Gobierno guarda silencio sobre estas cifras, el contraste es brutal: para las organizaciones de derechos humanos, cada nuevo deceso ya no es noticia aislada, sino evidencia acumulada de un sistema penitenciario que, lejos de rehabilitar, sentencia a muerte lenta.

https://nicaragua.layer3.press/stories/019ef41e-2a5f-3798-721e-0ac100fab527

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