El eco del tambor y la cuerda: por qué seguimos bailando el mismo son

Existe un hilo invisible que amarra los balcones de Cartagena con los solares de La Habana- Cuba, los cerros de Caracas y las esquinas de la capital del mundo (Nueva York). No es un tratado político, ni un acuerdo comercial de esos que se firman con pompa y se olvidan en los anaqueles de la burocracia. Es algo mucho más mundano y, por lo mismo, infinitamente más poderoso: el golpe de dos pedazos de madera que marcan un compás. El ritmo de la clave.
El eco del tambor y la cuerda: por qué seguimos bailando el mismo son

El eco del tambor y la cuerda: por qué seguimos bailando el mismo son El son cubano, nacido a finales del siglo XIX, es un mapa genético de la identidad sonora latinoamericana, resultado del mestizaje entre influencias españolas y africanas. Su capacidad de viajar y mutar ha influido en géneros como la salsa, uniendo a personas a través del continente. La estructura del son, con su formato de pregunta y respuesta, simboliza la convivencia y el diálogo comunitario, recordándonos que la alegría y la música pueden ser formas de resistencia.

  • El son cubano actúa como un hilo invisible que une diversas ciudades de América Latina y Nueva York a través de su ritmo.
  • Este género musical, nacido del mestizaje entre la herencia española y la rítmica africana, es clave para la identidad sonora de la región.
  • El son viajó y se contaminó sanamente, influyendo en la música de México, Colombia y dando origen a la salsa en Nueva York.
  • Su estructura de pregunta y respuesta refleja una sociedad que dialoga y se sostiene colectivamente, siendo una forma de convivencia.
  • El son enseña que la alegría puede ser resistencia y que las penas, al cantarse en síncopa, duelen menos. https://www.eluniversal.com.co/opinion/columna/2026/06/04/el-eco-del-tambor-y-la-cuerda-por-que-seguimos-bailando-el-mismo-son/
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