Para sanar un mundo enfermo ¿Por qué las reparaciones históricas?: Agustin Lao-Montes (+Puerto Rico)
El 25 de marzo de 2026, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución presentada por Ghana que califica la esclavitud transatlántica como “el crimen de lesa humanidad más grave” de la historia, en vista de su “magnitud, duración, carácter sistémico, brutalidad y consecuencias duraderas.” En dicha decisión salen al relieve tanto los tres votos de oposición: Argentina, Estados Unidos, e Israel, conformando una especie de convergencia neofascista, como la abstención de la gran mayoría de los países europeos, en una suerte de complicidad por omisión. Esta resolución en el principal cónclave internacional revela cómo la cuestión de la justicia reparativa por cuenta del colonialismo moderno y de la esclavitud racial transatlántica, y sus secuelas en un continuo de injusticias y violencias que persisten hasta el día de hoy, ahora representa un tema de importancia en la geopolítica mundial.