(VIDEO) DE SOBORNOS A FUNCIONARIOS A “SALVADOR” EN EL TERREMOTO: El oscuro prontuario de Austin Piñate y su red de corrupción en el Grupo Hammer

(VIDEO) DE SOBORNOS A FUNCIONARIOS A “SALVADOR” EN EL TERREMOTO: El oscuro prontuario de Austin Piñate y su red de corrupción en el Grupo Hammer

Mientras La Guaira y Caracas intentan recuperarse de la reciente tragedia sísmica que sacudió al país, Austin Piñate y el Grupo Hammer han desplegado una cínica y oportunista campaña de lavado de imagen, presentándose como los “salvadores” de la nación mediante la donación de lámparas y reflectores solares. Sin embargo, esta maniobra de relaciones públicas palidece ante el abrumador prontuario de irregularidades y mafias financieras que acorralan al empresario. Lejos de ser un filántropo, Piñate es el rostro de una corporación cuyo agresivo y sospechoso crecimiento en el sector de autopartes está manchado por acusaciones de lavado de capitales, fraude tributario y delitos cambiarios que ya están bajo la lupa del Ministerio Público y la PNB desde abril de este año.

El verdadero modus operandi de Piñate quedó al descubierto recientemente gracias a la filtración de un explosivo audio que circula en redes sociales. En la grabación, una exempleada hastiada de los atropellos del empresario —quien se negaba a pagarle sus vacaciones— destapa la cloaca de la organización. La mujer no solo lo encara por la desaparición de miles de dólares en efectivo ocultos bajo el forro de una maleta en Panamá y por desviar multimillonarios fondos (10.600 millones a cuentas jurídicas de terceros), sino que además lanza una confesión demoledora: el pago sistemático de sobornos a las más altas esferas del poder. En la llamada, queda en evidencia cómo Piñate compró el silencio de fiscales, del SEBIN y del dirigente oficialista Freddy Bernal para enterrar el escándalo de “Intercash”, una cuestionada plataforma financiera estrechamente ligada a las oscuras operaciones del Grupo Hammer. Según confiesa la exempleada, este fraude tuvo que ser “sepultado” a punta de millonarias “vacunas” para borrar el rastro que vinculaba a Piñate con la red y evitar que la justicia lo alcanzara.

image
Austin Piñate

Estas no son meras rencillas corporativas o civiles por impagos de alquileres, como han intentado maquillar los voceros de la empresa, sino la radiografía de una élite intocable que opera con absoluta impunidad. Mientras las autoridades emitían citaciones formales a través del comisario general Wladimir Rodríguez Cordero para investigar el sospechoso origen de sus fondos, la red de Piñate se jactaba en privado de tener a la justicia metida en el bolsillo, bloqueando cualquier investigación o medida cautelar que amenazara con congelar sus cuentas o prohibirle la salida de Venezuela.

Es un insulto a la inteligencia del país que un empresario señalado de desfalcar, sobornar instituciones y legitimar capitales intente ahora comprar la indulgencia pública con un puñado de lámparas tras una tragedia natural. La lucha contra la corrupción exige que el Estado deje de hacer la vista gorda ante criminales de cuello blanco. La ciudadanía no necesita donaciones manchadas de irregularidades, sino respuestas contundentes, juicios transparentes y el fin de la impunidad que ha permitido al Grupo Hammer enriquecerse burlando las leyes venezolanas.

Write a comment