Dinorah Figuera regresa a Venezuela y acuerda "mesa técnica" con Jorge Rodríguez

La presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, Dinorah Figuera, regresó a Venezuela tras años en el exilio y se reunió con Jorge Rodríguez, presidente de la AN de 2020. Ambos acordaron instalar una "mesa técnica y política paritaria" para fortalecer la democracia, un diálogo que cuenta con el respaldo de Estados Unidos.
Dinorah Figuera regresa a Venezuela y acuerda "mesa técnica" con Jorge Rodríguez

Dinorah Figuera regresa a Venezuela y acuerda “mesa técnica” con Jorge Rodríguez Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional elegida en 2015, regresó a Venezuela tras aproximadamente ocho años en el exilio y sostuvo una primera reunión pública en Caracas con Jorge Rodríguez, presidente de la actual Asamblea Nacional. Ambas partes coinciden en que del encuentro surgió el acuerdo para instalar una mesa técnica y política paritaria, con agenda y cronograma definidos, orientada a fortalecer la democracia, consolidar la paz y procurar el bienestar de los venezolanos. Se resalta de forma convergente que la mesa se conformará entre representantes del bloque oficialista y del sector opositor vinculado al Parlamento 2015-2020, que el encuentro tuvo lugar en la sede de la Asamblea Nacional y que se prevén nuevas reuniones para continuar el trabajo. Tanto medios opositores como oficialistas mencionan, aunque con diferente énfasis, que esta instancia de diálogo gira en torno a asuntos institucionales y electorales, con el foco en el futuro marco político del país.

En la cobertura de ambos bandos también hay coincidencia en presentar la creación de la mesa como parte de un proceso más amplio de diálogo político entre el oficialismo y sectores de la oposición parlamentaria. Se comparte la idea de que las discusiones se enmarcan en la necesidad de reconstruir o fortalecer instituciones clave, con especial atención al Consejo Nacional Electoral y al sistema de garantías para la participación política. Las dos orillas aceptan que la dinámica de trabajo será técnica y política a la vez, que se articulará en fases o hitos, y que se vincula con la búsqueda de paz social y estabilidad. Existe igualmente acuerdo en que el rol de Figuera dentro de este esquema responde a su condición de figura institucional del Parlamento de 2015 y que el diálogo busca producir reglas y condiciones que afectarán el conjunto del sistema político venezolano.

Áreas de desacuerdo

Naturaleza del diálogo y objetivos. Los medios de la oposición describen el encuentro y la mesa técnica principalmente como el arranque de una negociación para una transición democrática, con énfasis en la reconstrucción institucional, la devolución de competencias a la Asamblea de 2015 y la apertura de un proceso político competitivo. Los medios alineados con el gobierno la presentan más como un mecanismo de diálogo interno del Parlamento actual con “exdiputados opositores”, orientado a la consolidación de la paz y la estabilidad, sin usar el lenguaje de transición ni sugerir cambios de poder. Mientras la oposición enmarca la agenda en reformas profundas del CNE, TSJ y garantías civiles, el oficialismo habla en términos genéricos de fortalecimiento de la democracia y bienestar, evitando detallar transformaciones estructurales.

Caracterización de los actores y legitimidad. La cobertura opositora subraya de forma insistente que Figuera es la presidenta legítima de la Asamblea Nacional de 2015 y que su regreso reactiva a ese Parlamento como sujeto político central, incluso por encima del liderazgo formal de la AN 2020-2025. En contraste, las fuentes oficialistas la nombran como exdiputada o representante de un grupo de opositores, reservando la condición plena de Asamblea solo para el cuerpo legislativo presidido por Jorge Rodríguez. Para la oposición, el encuentro es entre dos parlamentos con pretensiones de legitimidad, mientras para el oficialismo se trata de la AN “constitucional” dialogando con un interlocutor opositor subordinado al marco institucional vigente.

Rol de Estados Unidos y tutelaje externo. Los medios opositores resaltan abiertamente el respaldo del Departamento de Estado y de la Embajada de Estados Unidos, presentando a Washington como garante o facilitador indispensable de la nueva vía de negociación, e incluso señalan que el viaje de Figuera y la agenda fueron diseñados en coordinación con actores estadounidenses. Al mismo tiempo, algunos matizan ese apoyo denunciando el riesgo de tutelaje y las tensiones que esto genera dentro de la propia oposición. En la prensa alineada con el gobierno, la participación de Estados Unidos prácticamente no aparece o se minimiza por completo: se presenta el proceso como iniciativa soberana de la Asamblea Nacional y del liderazgo chavista, evitando cualquier imagen de condicionamiento externo.

Relación con el resto de la oposición y liderazgo interno. En la narrativa opositora se enfatiza que Figuera reconoce el liderazgo de María Corina Machado en el campo opositor y que la mesa técnica debe conducir a condiciones electorales que permitan canalizar ese liderazgo, aunque se admiten diferencias de visión estratégica. Se discuten abiertamente las posibles fracturas, recelos y debates internos sobre si esta nueva vía es un desvío o una oportunidad para la transición. En la versión oficialista, casi no se menciona a Machado ni las tensiones opositoras; se encuadra a los acompañantes de Figuera como un sector más de la oposición que se incorpora al diálogo, reforzando la idea de una oposición “responsable” que se suma al esquema institucional propuesto por el gobierno.

In summary, Opposition coverage tends to presentar la mesa como un mecanismo de negociación para una transición democrática bajo fuerte influencia internacional y en disputa con otros liderazgos opositores, while Government-aligned coverage tends to enmarcarla como un diálogo institucional controlado por la Asamblea oficialista, orientado a la paz y la estabilidad, sin cuestionar la arquitectura de poder vigente ni reconocer un rol decisivo de actores externos.

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