Fuertes lluvias causan inundaciones y dejan más de 100 familias damnificadas en Chabasquén, Portuguesa
Fuertes lluvias causan inundaciones y dejan más de 100 familias damnificadas en Chabasquén, Portuguesa Las aguas volvieron a tragarse Chabasquén y, entre lodo y colchones empapados, se libra otra batalla: la de los relatos sobre qué tan preparada —o abandonada— está la zona alta de Portuguesa.
Coincidencias: el desastre es innegable
Todos los relatos parten del mismo cuadro: ríos y quebradas desbordados, casas anegadas y más de un centenar de familias sin techo. Medios regionales hablan de que las lluvias “desbordaron ríos y quebradas en el municipio Unda, colapsaron la troncal 007 y obligaron a evacuar familias hacia refugios temporales”. Otra crónica detalla que “el agua subió unos 30 metros, inundando viviendas y calles” y que al menos 100 familias fueron llevadas al gimnasio de Chabasquén.
Incluso la prensa oficialista admite que “más de 100 familias quedaron sin hogar (…) producto del desbordamiento de tres caños y la fuerte crecida de los ríos Chabasquén y Chabasquencito”. Nadie discute la magnitud del golpe.
La versión de la oposición: abandono y repetición
Los portales críticos subrayan que esta no es una tragedia aislada sino una calamidad recurrente. Recuerdan que “la emergencia ocurre menos de dos meses después de otro temporal que dejó un fallecido y daños en la misma localidad”. En ese marco, remarcan la “ausencia de respuesta institucional”, que obligó a los vecinos a habilitar sus propios refugios temporales y a exigir apoyo urgente por la “falta de maquinaria y recursos para enfrentar la emergencia”.
Además, ponen el foco en el impacto social acumulado: “damnificados y afectados” por lluvias y terremotos recientes en la región, escuelas dañadas y comercios inundados en el centro de Chabasquén.
La narrativa oficialista: despliegue y control
La versión alineada al gobierno baja el volumen de la crítica y sube el de la gestión. Destaca que los habitantes de Los Bendecidos “fueron evacuados y se habilitaron refugios en el gimnasio y la iglesia”, que Protección Civil está desplegada, monitorea los cauces y mantiene comunicación con las comunidades para “activar protocolos de alerta temprana”.
Ambos bandos reconocen el drama humano y las más de 100 familias damnificadas. La diferencia es quién aparece como protagonista: para la oposición, la comunidad que se salva sola; para el oficialismo, un Estado que llega —aunque sea a contracorriente— detrás del aguacero.
Write a comment