Peña queda atrapado entre el juicio político, su renuncia y el colapso de Ueno Bank

El Congreso paraguayo abrió el juicio político contra Santiago Peña mientras su renuncia quedó bloqueada por falta de cuórum. La oposición exige responsabilidades por la crisis de Ueno Bank; el mandatario promete defenderse y priorizar a los ahorristas.
Peña queda atrapado entre el juicio político, su renuncia y el colapso de Ueno Bank

Peña queda atrapado entre el juicio político, su renuncia y el colapso de Ueno Bank
La crisis de Ueno Bank convirtió la salida de Santiago Peña en una carrera institucional con dos caminos enfrentados: renuncia o juicio político. La oposición impuso el segundo por unanimidad en Diputados, con 78 votos, y acusa al mandatario de “grave y sistemático mal desempeño de sus funciones”.

El eje de la acusación son sus antiguos vínculos patrimoniales con Ueno Holding, la colocación de fondos del Instituto de Previsión Social en la entidad y el impacto sobre millones de clientes. La diputada Rocío Vallejo resumió la posición opositora al denunciar “la caída de un banco que ha afectado a tres millones de paraguayos”. La Fiscalía, entretanto, designó a tres fiscales para investigar los fondos públicos, las declaraciones patrimoniales y las conexiones empresariales del presidente.

El oficialismo ofrece una lectura distinta: la renuncia debería aceptarse para permitir la sucesión constitucional y cerrar un proceso que podría extenderse. Pero la falta de cuórum, tras el retiro de legisladores colorados, dejó a Peña en el cargo y suspendió el trámite de su dimisión. El resultado es una paradoja: el Congreso no logró procesar su salida, pero sí abrió formalmente el juicio.

Peña intenta recuperar el control del relato. “Me presentaré y ejerceré mi derecho a la defensa”, afirmó, mientras pidió que el proceso no frene el pago a los ahorristas. Su mensaje busca separar su futuro político de la emergencia financiera, aunque ambas crisis avanzan juntas.

La decisión final está ahora en el Senado. Una destitución podría dejarlo sin inmunidad como senador vitalicio y más expuesto a un eventual proceso penal; una renuncia aceptada le ofrecería, en cambio, esa protección.

Write a comment