El internet no está muerto — está en Nostr

Un vistazo íntimo a cómo construyo mi flujo de trabajo descentralizado sobre Nostr: desde hojas de cálculo colaborativas hasta cartografía comunitaria, todo en sintonía con los principios de Bucéfalo.
El internet no está muerto — está en Nostr

Historia del día: El internet no está muerto — está en Nostr

Hace casi un año —el 3 de enero de 2025— publiqué Formando Alianza. Era una imagen aparentemente desordenada, pero con una idea clara para quien se tomara un momento para mirarla con atención:

«El internet no está muerto, está en Nostr.»

Hoy, mientras observo el cielo atravesado por estelas artificiales que hacen que salir a «respirar aire fresco» ya no sea tan sencillo, me doy cuenta de cuánto ha crecido ese pequeño destello de intuición.

Porque mientras afuera todo parece volverse más opaco, dentro —en este rincón digital autogestionado— he ido tejiendo formas cada vez más sólidas de crear, colaborar y conectar.

Una taza de chocolate caliente entre las manos (mi ritual de calma y claridad) me acompaña mientras reviso cómo ha evolucionado mi flujo de trabajo. Ya no dependo de plataformas que deciden por mí. En cambio, he construido un entorno personalizado sobre Nostr, con seis herramientas que me permiten avanzar con libertad y propósito:

  1. Hojas de cálculo colaborativas: código abierto, autohospedadas y accesibles incluso a través de Tor. Perfectas para planear, presupuestar o coordinar sin intermediarios.
  2. Tableros visuales: kanbans vivos donde organizo ideas, proyectos y compromisos compartidos —siempre en movimiento, siempre en comunidad.
  3. Cartografía colaborativa: mapeamos juntos territorios reales y redes de valor, combinando lo físico con lo digital de forma significativa.
  4. Feeds curados a mi manera: elijo exactamente qué leer y de quién, sin algoritmos que manipulen mi atención. Solo conexiones que realmente importan.
  5. Firma de documentos con clientes Nostr: uso mi identidad soberana para dar validez a acuerdos reales, sin necesidad de notarios ni custodias externas.
  6. El feed clásico: ese espacio público tipo microblog donde comparto pensamientos cotidianos, reflexiones o simples «buenos días» con quienes caminan caminos similares.

Telegram sigue siendo útil en algunos casos, sí —sobre todo por su inmediatez—, pero ya no es mi centro. Lo he ido complementando con Nostrchat, una herramienta tipo chat nativa de Nostr, que respeta la privacidad y se integra naturalmente en este ecosistema descentralizado.

Y para mantener el ritmo sin depender de servicios centralizados, uso notas programadas gestionadas desde aplicaciones externas: así puedo compartir ideas en el momento justo, incluso si estoy desconectado.

Todo esto es una forma de vida: crear con otros sin entregar el control, coordinar sin vigilancia, construir sin permiso.

Y lo hago desde cualquier rincón del planeta, guiado por los principios de Bucéfalo: Bitcoin, Freedom, Land y Openness.

Lo más hermoso es que este futuro está aquí, en cada nota firmada, en cada celda compartida, en cada mapa dibujado entre varios.
Está vivo. Y lo estamos construyendo juntos —hoja a hoja, tablero a tablero, nota a nota.


No comments yet.