El club de la impunidad

Cómo la política chilena perfeccionó el arte de no pagar costos

En Chile, cuando un político hace algo mal, se va del país, vuelve a los dos años y, apelando a la mala memoria nacional, es recibido como si nada hubiera pasado. Puedes hacer perder millones de dólares y, al cabo de un tiempo, reaparecer como senador, ministro o incluso candidato a la presidencia. Ejemplos sobran, como Yasna Provoste o Carolina Tohá.

Esta última incluso levanta la voz dictando cátedra sobre cómo debieran hacerse las cosas ahora que ya no está en el poder. Pero cuando estuvo, dejó un agujero financiero en la Municipalidad de Santiago, y luego, como ministra del Interior, su gestión fue tan deficiente que tuvieron que dividir su ministerio en dos. Ahora que salieron a la luz los casos de tráfico de niños ocurridos durante su mandato, desapareció un tiempo de los medios, pero pronto volverá.

En lo económico, el gobierno recién saliente dejó un déficit de muchos millones, calculado bajo una estrategia sistemática: sobreestimar los ingresos para aumentar el gasto público. Es el equivalente a proyectar que ganarás el doble cada mes y gastar de acuerdo con esa fantasía en lugar de tu sueldo real. Mario Marcel solamente calculó bien el momento exacto para irse y evitar una acusación constitucional, teniendo además la audacia de escribir un libro para reescribir la historia. Por su parte, Nicolás Grau no destiñó y presentó una proyección igualmente mentirosa. A estas alturas, luego de fallar cada año y con advertencias viniendo de todos lados, esto ya no se puede llamar “error”; es dolo.

El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) señaló que la aritmética estaba bien, pero que los números a los que se aplicaba carecían de explicación. También advirtió que el cálculo se viene haciendo mal desde el 2021, es decir, desde la gestión de Ignacio Briones. Esto explica por qué Briones salió a defender a Grau bajo la excusa de que hacer responsable a un ministro “podría verse mal desde el exterior”. Es precisamente lo contrario: castigar la incompetencia y la mala gestión es lo que nos daría mejor reputación internacional.

Los argumentos de Briones fueron usados por la izquierda para defender a Grau. A su vez, los argumentos de la izquierda —“que a la gente no le importa”, “que esto no le cambia la vida a las personas”— fueron esgrimidos por la izquierda disfrazada de derecha (Chile Vamos). Así, todos se protegen entre sí. Briones formará parte del directorio de Tenpo, Grau seguirá siendo profesor en una universidad pública y Marcel supongo que tendrá algún puesto asegurado en algún organismo internacional mientras vende su libro de ficción económica.

A todo esto, el comodín de “pobrecito, no podrá dar clases” se utilizó para defender a Grau y también para salvar a Diego Pardow, el responsable de que a todo Chile le subiera abruptamente la cuenta de la luz.

Luego de que la casta política (un término que, cabe recordar, ya usaba Murray Rothbard mucho antes de que se popularizara en Argentina) salvara a uno de los suyos, en varios grupos de chat políticos se compartió masivamente el siguiente mensaje. Lo copio de forma literal, incluyendo su redacción original:

Parece estar de moda lo de las Acusaciones Constitucionales. Que se gana con eso ? Que gana el pais ? A que se expone el acusado ? A la cárcel no va a ir a parar. Tal vez se vea imposibilitado de ejercer funciones públicas por algún periodo de tiempo. Pero estos compadres ya le sacaron la leche a la teta. Les da lo mismo. Y ahí está el tema en los medios. En las noticias de todos los días. Si se aprueba la acusación habrá que crear una comisión de zánganos que se tendrán que abocar al tema gastando tiempo y recursos en discutir algo que ya no se puede revertir. Mientras tantos, de los temas que realmente importan nadie se preocupa. El Congreso tiene la obligación de LEGISLAR. Sacar leyes que apunten a mejorar lo que se tiene que mejorar. La seguridad, la inversión que apunte a crear trabajo y mejorar el que ya existe. Detener el flagelo de la droga que lentamente va corrompiendo la sociedad. Mantener los valores de nuestra sociedad cristiana. Reforzar la Ética de nuestras fuerzas armadas y policías y castigar con dureza a los corruptos. Ojalá se aplicara la pena de muerte. Desconozco las razones de Cristian Vial para tomar la decisión que tomó pero por lo que he leído lo encuentro mesurado. Supongo que el tiempo lo dirá. Ya lo he comentado antes. Estos temas de las acusaciones son pura farándula política. Mientas tanto lo que realmente importa a nadie le interesa. Tal como en la Roma antigua. Al pueblo, Pan y Circo.

De este muro de texto, que falla tanto en la forma como en el fondo, basta desgranar algunos puntos para notar que ni siquiera hubo un esfuerzo intelectual por argumentar con honestidad:

“Parece estar de moda lo de las Acusaciones Constitucionales.”

Que la izquierda haya usado mal y de forma política las acusaciones constitucionales en el pasado no significa que la acusación contra Grau careciera de sustento. La tenía. De hecho, ninguno de los parlamentarios que votó en contra pudo esgrimir un solo argumento de fondo para justificar su rechazo.

“Que se gana con eso ? Que gana el pais ?”

Se gana apuntando al responsable de la crisis económica del país, una factura que el chileno promedio tendrá que pagar con el alza del costo de la vida. Las deudas del Estado se pagan, y un mayor riesgo país se traduce en mayores intereses. La única forma de financiar eso es con más impuestos o con emisión de moneda, lo que termina en inflación. ¿Nadie debe hacerse responsable de esto? Responsabilizar legalmente a los culpables es la única vía para que el país recupere credibilidad.

“A que se expone el acusado ? A la cárcel no va a ir a parar.”

Se expone a 5 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos. El historial de Grau es desastroso: desde perder millones en una fiesta estudiantil en su época universitaria, hasta su nefasta gestión con Huachipato y las pesqueras como ministro. Cada vez que se le encomendó algo, terminó en desastre. Pero como se rechazó la acusación, sale como un héroe, libre de polvo y paja, asegurando que lo hizo todo bien y dictando clases en una universidad estatal sobre cómo gestionar el Estado. 5 años es poco —debiera ser una inhabilitación de por vida—, pero al menos era un inicio.

“Tal vez se vea imposibilitado de ejercer funciones públicas por algún periodo de tiempo. Pero estos compadres ya le sacaron la leche a la teta. Les da lo mismo.”

Sí, y seguirán viviendo del Estado (es decir, de la plata de los impuestos que pagamos todos) gracias a quienes los salvaron. Les da lo mismo porque saben que la impunidad está garantizada.

“Y ahí está el tema en los medios. En las noticias de todos los días.”

Si estaba en los medios había que aprovechar de hacerlo responsable de lo que hizo. Al salir libre de responsabilidad, toda la carga de la crisis económica recaerá ahora en el actual gobierno. El mismo gobierno del que se supone que Chile Vamos forma parte. Un autogol político y mediático de proporciones.

“Si se aprueba la acusación habrá que crear una comisión de zánganos que se tendrán que abocar al tema gastando tiempo y recursos…”

Falso. Si se aprueba una acusación constitucional en el Senado, la sanción es de ejecución inmediata: el responsable deja el cargo. No hay “comisiones de zánganos” ni gasto extra de recursos. Al contrario, el verdadero gasto de recursos públicos es mantener a un funcionario incompetente en su puesto.

“Mientras tantos, de los temas que realmente importan nadie se preocupa.”

¿Acaso el Congreso no puede caminar y mascar chicle al mismo tiempo?

“El Congreso tiene la obligación de LEGISLAR. Sacar leyes que apunten a mejorar lo que se tiene que mejorar…”

Sí, pero también tiene la obligación constitucional de fiscalizar. La acusación es la herramienta legítima para hacer valer la responsabilidad de quienes pasan por sobre la ley o sus atribuciones. ¿De qué sirve aprobar cientos de leyes si no hay consecuencias cuando se incumplen? ¿Qué inversión se va a atraer si los responsables de pérdidas millonarias no reciben sanción alguna?

“Detener el flagelo de la droga que lentamente va corrompiendo la sociedad. Mantener los valores de nuestra sociedad cristiana.”

¿Desde cuándo el Congreso sale a las calles a detener el narcotráfico? Con suerte, los parlamentarios se someten a test de drogas avisados con anticipación y de orina (no de cabello). Respecto a los valores cristianos, cabe recordar que el Estado es laico, pero si de moral se trata, los mandamientos prohíben robar y dar falso testimonio. Sobre la irresponsabilidad de los gobernantes, la Biblia es clara: “¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? Coméis la grosura, y os vestís de la lana…” (Ezequiel 34:2-3).

“Reforzar la Ética de nuestras fuerzas armadas y policías y castigar con dureza a los corruptos.”

¿Castigar a los corruptos? ¿De verdad no ven la contradicción entre lo que piden en sus chats y lo que defienden en el Congreso?

“Ojalá se aplicara la pena de muerte.”

Con el nivel de descomposición y captura de nuestras instituciones, la pena de muerte solo serviría para condenar a inocentes mientras se aplaude a los corruptos de cuello y corbata. No, gracias.

“Desconozco las razones de Cristian Vial para tomar la decisión que tomó pero por lo que he leído lo encuentro mesurado.”

Defensa corporativa pura y dura a un senador oficialista. Al igual que el resto de la “derechita cobarde”, prefirió el cálculo político pequeño antes que hacer responsable a uno de los tantos ministros que nos tienen en el escenario actual.

“Supongo que el tiempo lo dirá… Estos temas de las acusaciones son pura farándula política.”

No hace falta esperar. La oposición ya está responsabilizando al gobierno actual de la crisis económica y de las deudas heredadas. Que otras acusaciones hayan sido un circo no quita que esta sí tenía un fondo técnico y político real, uno que simplemente fueron incapaces de leer.

“Mientas tanto lo que realmente importa a nadie le interesa. Tal como en la Roma antigua. Al pueblo, Pan y Circo.”

Lo que realmente importaba no se tomó en cuenta; si hubiera sido así, habrían votado a favor. Los que convirtieron esto en un show de farándula fueron precisamente quienes se negaron a ver el fondo, priorizando la conveniencia del momento, y esperando erróneamente que la izquierda con esto no proceda con las acusaciones constitucionales que ya deben tener en mente.

A este pueblo ya no le queda ni pan ni circo. Solo inflación e impuestos.

Write a comment